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Canon PowerShot S100: Chiquita pero picosa

En México el dicho “chiquito pero picoso” alude al chile piquín, una de las variedades de chile más pequeñas pero que hace llorar al más pintado.

Por Óscar Colorado Nates

Dicen que la mejor cámara es la que tienes disponible. Esto es cierto, porque a veces no quieres que se te vaya la foto y la cámara del celular puede ser tu salvación. Sin embargo la peor compacta es mejor que la cámara del iPhone 4s que, hoy por hoy, es de lo mejor en su categoría.

¿Mi sueño imposible?

Mi cámara ideal es absolutamente portátil, con una calidad de imagen superior, que me permita controlar todos los parámetros de la cámara o quedarse en automático y hacer un gran trabajo, que sea genuinamente versátil y que sea un placer para usar.

Durante mucho tiempo la lista anterior era simplemente utópica. Sin embargo un día llegó la Panasonic Lumix LX-3 y se acercó mucho a cumplir con lo anterior. Sin embargo aún no era tan portátil, su óptica resultó bastante corta y los archivos RAW se tardaban eternidades en grabar.

Canon contra-ataca

Con el éxito de la LX-3, Canon contra-atacó con una cámara que resultó tremendamente exitosa: la Canon PowerShot S90. Para comenzar había revivido a ese linaje de cámaras serias pero compactas que se había quedado en la S80. En un paquete diminuto esta nueva generación probó ser una bomba, aunque tenía algunos fallos en la usabilidad: era demencialmente fácil cambiar la exposición sin querer, le faltaba agarre y uno siempre se equivocaba al querer encender la cámara.

Corregida y aumentada

Las S95 corrigió algunos problemas de usabilidad. Sin embargo dicen que la tercera es la vencida, y en su tercera generación Canon hizo home run con su PowerShot S100.

Genuinamente portátil

La S100 cabe sin ningún problema en el bolsillo de la camisa, aún con la ligera protuberancia del objetivo. Se puede llevar a todos lados sin problema alguno. Algo que llama la atención es su calidad de construcción. Realmente no se siente como la típica camarita digital, sino como un auténtico instrumento fotográfico serio. La construcción es totalmente metálica y el acabado similar a la EOS 7D. Es un auténtico “ladrillito” que  a pesar de su tamaño se siente firme. En esta generación incluyeron un pequeño grip al frente para poder apoyarse y sin duda es de ayuda.

La señora de los anillos

El anillo que rodea al objetivo permite controlar numerosas funciones.

Una característica fantástica de la S100 y que debería haber aparecido en cámaras como la G12 o la G1X es el anillo frontal. Gracias a este dispositivo se pueden configurar distintas funciones. Yo suelo utilizar la función de zoom preestablecido: en las compactas es difícil saber con qué longitud focal se está trabajando. Sin embargo girando el anillo de la S100 puedo elegir entre 24, 28, 35, 50, 85, 100 o 120MM. Se puede configurar también para elegir el valor ISO, equilibrio de blancos, compensación de exposición, etc.

Por su tamaño, la S100 es la cámara perfecta para la fotografía callejera. Sin embargo su velocidad de operación no es increíble, de modo que es fácil “perder la foto”.

Aunque la S100 incluye numerosos modos de escena y un modo automático muy inteligente, cuando realmente se disfruta es en los modos manuales. Las posibilidades de configuración y personalización son abundantes, de modo que el fotógrafo puede ajustarla a su propio estilo sin mayor problema.

Sensor

Este es un tema ambivalente. Por un lado, cualquier compacta o subcompacta sufrirá en la comparación de tamaños de sensor pues se encuentran claramente en otra liga respecto de las mirorless o las réflex. Por supuesto la comparación es injusta, porque entonces habría que penalizar a estas otras cámaras por su falta de portabilidad. Por otra parte, comaparada con el resto de las compactas y sub-compactas cuenta con uno de los sensores más grandes (de 1/1.7″, es decir 7.4 x 5.6mm). De modo que al final del día lo que se obtiene es la mejor calidad de imagen posible en una subcompacta.

Óptica

Decidí utilizar la Canon PowerShot S100 para esta serie de cámaras clásicas por su calidad de imagen y capacidad para hacer buenos acercamientos. El fondo desenfocado es muy apreciado por los entusiastas y difícil de lograr en una subcompacta.

La óptica es otro tema mejorado. Ahora su longitud focal es 24-120mm lo que resulta genuinamente versátil. Personalmente no suelo usar mucho el gran angular, suelo rondar los 50mm, pero definitivamente es útil contar con la posibilidad de abrir el ángulo tanto. El telefoto también es  útil, y sin duda se pueden hacer retratos con toda comodidad y sin miedo a la distorsión. En el gran angular tiene una apertura máxima de f/2.0 lo cual es  excelente. Lo que no es tan excelente es que conforme se avanza en el telefoto la apertura máxima sufre significativamente.

Un punto importante es la magnífica estabilización óptica que se encuentra en una versión muy pulida.

GPS

No soy fan ni necesito tener un GPS, sin embargo esta cámara lo incluye y es simpático tenerlo.

Y lo que no es tan bueno…

Hay tres puntos importantes a tomar en cuanta con la S100, porque no todo es música para los oídos. Primero está el rendimiento de la batería que es inferior al promedio. Es muy recomendable comprar una segunda batería. El segundo problema importante es la calidad de imagen en términos relativos pues no deja de ser una compacta con un sensor pequeño, de modo que el ruido arriba de ISO400 ya se nota. Sin embargo hay que decir que en su categoría no hay nada mejor en términos de calidad de imagen. La G1X está en una liga totalmente distinta, pero ni la Canon G12 tiene una mejor calidad de imagen que la S100. Tiene uno de los sensores más grandes disponibles en el mundo de las compactas y subcompactas. Aún así, la calidad de imagen sufre.

El tercer tema es el precio. Todas estas maravillas tienen un costo. En España se puede encontrar a unos 330€, en Estados Unidos a $340 dólares y en México cuesta $7,000 y una réflex básica no está lejos (380€ por una 1100D, o $460 por una Rebel T3 en Estados Unidos y en México unos $8,000). Sin embargo estamos hablando de una de las mejores cámaras realmente portátiles y de control manual disponibles hoy en día (ver apartado de actualización más abajo)

Conclusión

¿Recomendaría una S100 a cualquier persona? Probablemente no. Canon (y otras marcas) ofrece cámaras muy capaces para aprender a hacer fotografía por un precio mucho más accesible como la Canon SX150 con mandos totalmente manuales. En términos de precio uno se sentirá tentado por el hiper-zoom de la SX40IS (a ver si logran meterla en el bolsillo de la camisa…)

Creo que la S100 es la cámara ideal para el fotógrafo serio que quiere tener siempre (y cuando digo siempre es SIEMPRE) una cámara capaz de resultados realmente muy buenos, con un control absoluto en la mejor construcción posible. Pero, nuevamente, lo bueno cuesta.

El veredicto

A favor: genuina portabilidad, excelente calidad de construcción, rango óptico 24-120mm muy versátil, alto grado de personalización, muy buena calidad de imagen y uno de los sensores más grandes de su categoría, GPS, apertura máxima de f/2.0 en el gran angular, filtro ND interno, video full HD con botón dedicado, puede grabar archivos RAW, excelente pantalla de 3”.

En contra: Precio alto en comparación a otras compactas, duración de la batería regular (es buena idea comprar una adicional), la calidad de imagen es muy buena pero no está a la par de una mirrorless ni una réflex; su precio se acerca peligrosamente a estas categorías superiores.

En la vida real: Yo tengo una y siempre la llevo conmigo. Tuve un tema de calidad y hubo que mandarla al servicio en garantía. No fue rápido (20 días) pero no me costó un centavo. Mientras tanto usé mi Canon  S90 y definitivamente sentí la diferencia en acabado, comodidad, velocidad y el objetivo 24mm súper gran angular sí que hace una gran diferencia.  En la S90 siempre se me acababa la batería demasiado pronto, por lo que compré una batería adicional para la S100, no sé si tener el reemplazo a la mano siempre me ha dado más tranquilidad, pero en varios momento cruciales la S90 me dio problemas de batería y la S100 noEn la S90 siempre me dio problema el botón de encendido y el control de exposición que puede cambiarse inadvertidamente. Todo eso se resuelve con la S100.  Reza el refrán “nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde” y eso me pasó con mi S100.

Opinión general: Una gran súper-compacta y una excelente compañera si ya tienes una réflex o mirrorless. Vale la pena revisar otras categorías y precios antes de comprarla si va a ser tu primero o única cámara.

Actualización: (28 de octubre de 2012)

Sony lanzó su modelo RX100 que es un poco mayor de tamaño que la s100, pero con un sensor de 1″ (una pulgada) lo que indica, indudablemente, una mejor calidad de imagen. ¿La mejor noticia? Óptica 28-100mm y apertura máxima f/1.8. ¿Algún defecto? Sí, el precio: $650usd y 515€ en España. En México esta cámara estará disponible a unos ¡$16,000 pesos!  La Canon S100 cuesta en México $7,000 así que tal vez siga teniendo más sentido la Canon en comparación con la Sony. Resulta francamente absurdo el precio de la Sony RX100 en México. Incluso se puede uno comprar una cámara de la mismas marca pero serie NEX que es también muy compacta y con objetivos intercambiables.

La Canon S110

Justo a tiempo para Photokina 2012, en septiembre se anunció la Canon S110. Este es un cambio evolutivo ligero de la cámara que aquí reviso. La S110 en  lugar de GPS se incluye conexión WI-FI, pero el resto de las especificaciones se mantiene igual y con un mismo sensor. Esto es una buena noticia porque cuando se anuncia una cámara de gama más alta, de inmediato ponen en rebaja el modelo inmediato anterior. Como la diferencia entre ambas cámaras es mínima, es un buen momento para comprar una S100.

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Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP.

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

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Información legal: Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace la información legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

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Canon G1X ¿La mejor cámara compacta del mundo?

La G1X es, sin duda, la compacta más avanzada del mundo.

Por Óscar Colorado Nates

Las cámaras compactas son una categoría popular y por buenas razones: muy portátiles, fáciles de usar, aunque su calidad de imagen suele dejar bastante qué desear. Aún así, la peor compacta es mejor que el iPhone 5.

Hace un par de años comenzaron a aparecer las cámaras de óptica intercambiable sin espejo (las famosas mirrorless). Su promesa es grande: gran calidad de imagen, óptica intercambiable y muy portátiles. Todo eso suena muy bien en la teoría, pero en la práctica los lentes y accesorios son caros, algunas no son tan portátiles como prometen y la calidad de imagen es mejor que las de una compacta, pero no tan buena como en una réflex.

A pesar de lo anterior, todo el mundo se ha subido al barco: Panasonic, Nikon, Pentax, Olympus, Sony, Samsung… Incluso Canon con su nueva EOS M.

Una fórmula distinta

Canon fabrica las mejores cámaras compactas del mundo, no me queda ninguna duda. Su integración de óptica, sensores y software no tiene igual. Y de todas las magníficas compactas que ha producido a lo largo de su historia, las mejores han sido las legendarias serie G.

Infográfico cortesía de W h i c h ? © Copyright by W i c h ?

Después de 10 generaciones, Canon ha logrado pulir cada detalle en sus cámaras de gama alta. La serie G va mucho más allá de la típica point & shoot: Son cámaras serias para un uso serio. Han sido durante años la elección de los profesionales como alternativa portátil a las estorbosas réflex.

Durante todo este tiempo las G han sido una fórmula ganadora: una construcción fenomenal, totalmente manuales o con intuitivos sistemas automáticos, una óptica realmente buena en un paquete razonablemente portátil. Las otras marcas no se han quedado con los brazos cruzados:  Samsung presentó su EX-1, FujiFilm pretende seriamente el nicho de las compactas para entusiasta, Nikon ofrece la P7100, sin embargo estos intentos se parecen más bien a Matt Helm mientras que las G de Canon son las auténticas James Bond de las cámaras compactas para entusiasta.

Parecen tenerlo todo. O casi todo. El talón de Aquiles siempre fue la calidad de imagen inferior debido a sus sensores pequeños.

Como ya escribí antes, el tamaño del sensor hace toda la diferencia en una cámara digital. Y las G con todo lo maravillosas siempre adolecieron de un problema (y uno serio): usar un sensor demasiado pequeño. La calidad de imagen fue siempre muy buena, pero al elevar la sensibilidad ISO por encima de 200 todo se iba al traste. El problema siempre había sido el tamaño del sensor.

La pantalla abatible es una de las firmas de la serie G. Canon la omitió en las G7, G9 y G10 y los fans lo resintieron.

Espejito, espejito…

Los rumores dicen que en este 2012 Canon presentará su propia mirrorless. Sin embargo en enero de este año sorprendió a todo el mundo con su G1X.

A primera vista luce como una cámara serie G con esteroides. Esto es parcialmente cierto. El estilo parte de la fórmula que inventó Canon con la G7 y ese genial diseño retro muy emparentado con las rangefinder (telemétricas) Leica. La G1X es heredera de este afortunado diseño.

La novedad fundamental de esta cámara es el uso de un sensor casi tan grande como un APS-C y definitivamente mayor a un micro 4/3 de las mirrorless Panasonic u Olympus.

Equipar a una compacta con un sensor grande fue una jugada que nadie esperaba. La comunidad fotográfica se ha debatido. Hay quienes dicen que es la mejor compacta del mundo, pero no lo suficientemente buena para sustituir a una réflex.

¡Pero qué diferencia!

Contar con un sensor grande ofrece, por primera vez en la historia de las compactas, la posibilidad de hacer fotografías en condiciones de luz realmente bajas con resultados extraordinarios. El comportamiento es casi el mismo de una réflex digital. A ISO 400 el ruido es imperceptible y por primera vez se puede usar un ISO 1600 sin ningún reparo. Y si se quiere subir a un ISO 3200 las fotos son, definitivamente usables. El máximo ISO 6400 ya es tentar a la suerte.

El tamaño de las fotoceldas es el mismo que en un sensor APS-C. El sensor actual de la gama 7D, T3i, T2i es de 18 megapíxeles. En la G1X la resolución es de 14 megapíxeles. De modo que aunque el sensor es más pequeño, con una menor resolución la calidad de imagen es igual a la de una dSLR. Y estos 14mpx son más que lo que tenía la legendaria Canon 5D Mark I.

¿Hora de arrojar la réflex por la ventana?

La G1X se comporta de maravilla con esa óptica 28mm-120mm (35mm equiv.), las aberraciones cromáticas y distorsiones geométricas se mantienen a raya. De hecho, DxO Mark dice que el comportamiento de la óptica de la G1X es mejor que el objetivo kit promedio de cualquier marca (incluso de Canon).

La gama dinámica es muy superior a la de cualquier compacta. Es una cámara sólida en todos los sentidos. Pero tiene algunos defectos…

Portabilidad (o más bien falta de…). La carta fuerte de una compacta es su tamaño. Sin embargo la G1X es también la compacta más voluminosa del mercado. Es más grande que cualquier cámara de la serie G (que nunca fue lo más portátil del mundo). Definitivamente es más pequeña que una réflex básica, pero su tamaño es similar a una mirrorless de Panasonic como la GX1 (ya se ve que las “g” y “x” son favoritas al momento de bautizar una cámara) o la Sony Alpha NEX 5n. Definitivamente no cabe en el bolsillo de una camisa o unos jeans. Tampoco cabe cómodamente en el bolsillo de una chaqueta o abrigo. Sin embargo en un viaje reciente para fotografía callejera me encontré pensando dos veces antes de usar la Canon 5D y preferí usar la G1X que ponía menos nerviosa a la gente.

Selector de compensación de exposición, zapata para flash externo, signos de una cámara orientada al fotógrafo serio.

Personalmente detesto la correa para el cuello porque grita por el mundo “soy un turista”. Siempre había utilizado una correa de mano para mis compactas de la serie G. Pero con la G1X uno acaba cansándose demasiado y cargar con la cámara así por el mundo no es cómodo ni ligero. No hubo más remedio, a regañadientes tuve que ponerle la correa y colgármela al hombro (me niego a colgármela en el cuello, solamente me faltaría la camisa hawaiiana y las bermudas).

Autoenfoque y distancia de enfoque. Otro tema que es más importante que el tamaño tiene que ver con el autoenfoque. Para comenzar, debido al tamaño del sensor y la óptica (considerablemente voluminosa), la distancia de enfoque es bastante mayor que en la típica compacta. Esto que en principio no parece mayor problema en la práctica sí se convierte en una pequeña lata: con frecuencia me encuentro que la cámara no puede enfocar y que debo retroceder algunos pasos. Nunca me había ocurrido algo así con una compacta. Definitivamente no es una cámara para acercamientos ni macro-fotografía.

Construcción. Aunque se siente sólidamente construida, no es como el clásico “ladrillito” con ese peso y consistencia tan propio de la serie G. Creo que con la reducción de costos han aplicado demasiado plástico donde antes se incorporaba una aleación de magnesio.

Óptica relativamente lenta. Tampoco es una cámara con una óptica rápida, pues el diafragma se empequeñece rápidamente y para el telefoto se ha cerrado bastante. En el angular tiene un f/2.8 más luminoso que el típico f/3.5 de un kit de réflex o mirrorless, pero el diafragma se comienza a cerrar rápidamente dejando una apertura máxima mucho menos generosa. El bokeh tampoco es maravilloso.

Objetivo voluminoso. Es menor al de un objetivo kit típico, pero aún a 28mm el objetivo sobresale bastante de la cámara.

Visor óptico. El visor óptico es mediocre, sin embargo en la calle me resultó más discreto que usar la pantalla LCD. Desgracidamente hice varias fotografías con la tapa del objetivo puesto, problema del que me había olvidado por siempre usar cámaras réflex o con un sistema de protector automático. Además, la tapa cuelga y a mí me parecía francamente molesta. Ahora bien, regresando al visor, ¿no podrían en Canon crear mejor un visor electrónico montable en la zapata de flash que fuera realmente bueno? Sony, Lumix y Olympus han creado sus propias versiones. Ni qué decir de FujiFilm y su visor híbrido que es una auténtica maravilla.

Vida de batería corta. La batería es más pequeña que la de una G12, por lo que se puede agotar relativamente rápido. Esa soberbia pantalla de tres pulgadas tampoco ayuda. Esto ya me pasó con una Canon S90 y es una lata. Así que de inmediato agregué una segunda batería.

Y los puntos buenos…

Tal vez ya se da por hecho, pero la cámara tiene muchísimas características muy atractivas:

  • Incorpora un filtro ND, ideal para barridos en condiciones de mucha luz.
  • Puede hacer video en full HD 1080 con zoom óptico
  • Botón dedicado de video
  • Se puede accionar el zoom en longitudes focales como 28mm, 35mm, 50mm, 85mm, 120mm.
  • Dial dedicado para compensar la exposición
  • La pantalla de 3″ no solamente es grande, la resolución, color y visibilidad aún en la luz directa es realmente buena.
  • El visor LCD móvil es muy útil para la composición.
  • Se puede ajustar la proporción del cuadro a 16:9, 4:3, 3:2, 4:5, 1:1;
  • Dial frontal al estilo EOS
  • Fenomenal  sistema de estabilización óptica
  • Control de balance de blancos sofisticado y lleno de opciones
  • Nivel electrónico (bastante eficiente y útil en la vida real para mantener alienadas las geometrías)
  • El procesador Digic V de última generación graba en RAW a 14 bits sin pestañear (ya quiero ver a un Lumix LX7 con esta clase de velocidad de procesamiento)
  • La mejor calidad de imagen de la historia en una compacta. Punto.
  • Control manual total o modos automáticos inteligentes y útiles.
  • Muy bajo ruido. De hecho la G1X produce menos ruido que la semi-profesional EOS 30D de hace unos años. Impresionante.

¿Corro a la tienda a comprarme una?

Me temo que no. Depende mucho de las necesidades del fotógrafo en particular y su “arsenal” de cámaras. Tal vez lo peor de la G1X es el precio: superior al de una cámara réflex básica como una Canon Rebel T3i (600D en Europa) o una Nikon 3200, similar al de una Lumix GX1 con ese maravilloso lente kit de Leica. Para un fotógrafo que no quiere complicarse la vida con una óptica intercambiable y un lente mejor al kit tipico de las dSLR básicas es una gran opción. También es una cámara muy seria para un fotógrafo que ya cuenta con una réflex pero necesita algo más compacto.

La calidad de imagen de la G1X es lo mejor que hay en cámaras compactas.

Creo que esta cámara tiene interesantes características para la fotografía callejera. Al usarla uno se siente como Cartier-Bresson con sus telemétricas Leica (bueno, no tanto la verdad). Aún así, la velocidad de autoenfoque la hace un poco lenta, de modo que no es raro que a uno “se le vaya la foto”.

No es una cámara para principiante no porque un novato no pueda usarla (cuenta con suficientes mandos automáticos) sino porque por el mismo dinero se puede comprar una réflex que ofrece toda la gama de habilidades necesarias para crecer en la fotografía. Un fotógrafo experimentado disfrutará de todas sus ventajas y le sacará el máximo partido.

Sin embargo para un fotógrafo que necesita versatilidad y no dejar la piel en el intento, existen muchas opciones tan atractivas o más que la G1X. Una fuerte competencia está en las Sony NEX que tienen un sensor APS-C en un cuerpo ultra-compacto pero con un talón de Aquiles: óptica mediocre. Sin embargo si uno tiene por ahí unos objetivos viejos puede comprarse un adaptador y usarlos con la Sony.

A pesar de sus defectos, la G1X es una cámara de primera clase y que la calidad de sus fotografías es extraordinaria, sin precedente en la categoría de las cámaras compactas. Es, no me queda duda, la mejor compacta del mundo al momento de escribir este artículo (actualización: 28 de octubre, 2012)

El veredicto

A favor: Calidad de imagen fenomenal y sensibilidades ISO elevadas realmente usables, más portátil que cualquier réflex, muy buena calidad óptica, toneladas de funciones, estilo y solidez de construcción, filtro ND integrado, dial frontal, configuración de diales adaptable, pantalla móvil de 3″.

En contra: Precio elevado, vida de batería inferior al promedio, no tan portátil, su versatilidad no es tan grande como parece a simple vista, flash débil, el visor óptico es pésimo, deberían quitarlo.

En la vida real: Gran opción para los viajes y la fotografía de calle si uno está dispuesto a soportar el tamaño y los problemas de enfoque ya mencionados.

Opinión general: Una cámara maravillosa para el fotógrafo serio que ya tiene una réflex. Indispensable para cualquier fan seguidor de la serie “G”. Pero para el resto del mundo vale la pena dar un vistazo a las cámaras disponibles en el mismo rango de precio:Las Lumix GF y GX y las Sony NEX son extraordinariamente buenas aunque ya entran en la categoría mirrorless.

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* Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP.

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

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