Tiempo de obturación: introducción

Por Óscar Colorado Nates*

En la exposición, el primer ingrediente que trataremos es el tiempo de obturación.

La cámara es como una habitación que siempre permanece oscura y con la puerta cerrada. Cuando se hace una fotografía, se deja entrar la luz a la cámara durante cierto tiempo.

El obturador es la puerta que deja entrar la luz y luego se cierra. Al tiempo que dura esta puerta abierta se le conoce como tiempo de obturación.

Definición. El obturador es un dispositivo mecánico que controla el tiempo en que el elemento sensible (sensor o película) es expuesto a la luz.  Se abre en intervalos precisos para dar paso a la luz, y luego se cierra para realizar la exposición.

Para accionar el mecanismo de obturación, se utiliza el botón de disparo, que no es lo mismo que obturador.

En el caso de una cámara réflex, el mecanismo de obturación está sincronizado con el espejo que permite visualizar la imagen. Al presionar el botón de obturación, un motor levanta el espejo, las cortinillas del mecanismo de obturación se abren y cierran y posteriormente se vuelve a bajar el espejo. Este movimiento del espejo provoca el clásico sonido de disparo en una réflex.

El siguiente vídeo muestra el movimiento del espejo y cómo funciona el obturador.

La exposición está directamente relacionada con el tiempo de obturación. A tiempos mayores, entrará en la cámara una cantidad de luz superior. A tiempos menores entrará una cantidad de luz menor. Por ejemplo, si hacemos una fotografía a medio día en un área iluminada por el sol, el tiempo que se necesitará para que entre suficiente luz será de centésimas o incluso milésimas de segundo.

Por el contrario, en una fotografía nocturna se pueden requerir tiempos más extensos como uno o dos segundos y si estamos haciendo astrofotografía se pueden hacer exposición de diez, quince o treinta minutos.

En estos ejemplos utilicé siempre la misma sensibilidad ISO (100) y apertura del diafragma (f/4.0). Lo que cambia en cada escena es la cantidad disponible de luz, y ajusté el tiempo de obturación . En el primer caso (el Jardín Central de la Universidad Panamericana, Ciudad de México) había suficiente luz y pude hacer una exposición a 1/640 de segundo. Estas fotos las hice a las 9:00am, si las hubiera realizado a medio día seguramente el tiempo de exposición hubiera sido de apenas milésimas de segundo. En el segundo ejemplo hay mucho menos luz disponible y la fotografía está hecha a un treintavo de segundo (1/30). Los últimos dos ejemplos son interesantes porque es la misma escena (un aspecto de mi oficina) con la luz encendida o apagada. La exposición es similar en términos de luminosidad de la imagen. Con la luz encendida el tiempo de obturación fue de un cuarto de segundo (1/4) pero al apagar la luz tuve que aumentar a una exposición de dos segundos. Tuve que usar un trípode para evitar cualquier vibración en un tiempo tan extenso.

Y hablando de tiempos largos de obturación, en los inicios de la fotografía en la primera mitad del siglo XIX hacían falta tiempos de obturación muy largos porque los elementos químicos que reaccionaban a la luz no eran suficientemente sensibles. La primera fotografía tardó ¡8 horas en exponerse! Con el tiempo se fue mejorando la técnica y sensibilidad de las placas que recibían la luz.

Primera fotografía de la historia. “Vista desde ventan en Le Gras”. Joseph Nicéphore Niépce. ca1826. Heliografía. 25.8 x 29.0 cm.

El tiempo durante el cual se mantiene abierto el mecanismo de obturación se mide en SEGUNDOS y FRACCIONES DE SEGUNDO.  De modo que pueden ser 30 segundos, 15 segundo o fracciones como ½ de segundo, ¼ de segundo, o también 1/60 de segundo, 1/100, 1/500.

Actualmente los tiempos superiores  a segundo se consideran muy largos y suelen usarse en fotografía nocturna.

Hoy un punto medio en términos de tiempo de obturación podría considerase 1/125, sin embargo esto no es una ley ni mucho menos, es simplemente un cierto punto de referencia sobre un tiempo de obturación medio.

Una precisión importante es la confusión con los términos velocidad de obturación  y tiempo de obturación. Técnicamente no es correcto llamarle velocidad por en física la velocidad implica tiempo y distancia, y en fotografía esto no nos interesa. Lo que importa es cuánto tiempo permanece el sensor expuesto a la luz. Aunque es muy común escuchar que alguien (incluso algún fotógrafo) diga “mira, vamos a poner la velocidad de obturación a medio segundo” no es un término totalmente preciso.

Más adelante profundizaremos en las distintas posibilidades que ofrecen los tiempos de obturación en la fotografía.

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Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP.

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

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Información legal: Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace la información legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

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