El modo automático

Por Óscar Colorado Nates*

Todas las cámaras cuentan con un modo automático. Como su nombre lo indica, la cámara se encarga de prácticamente todo (excepto encuadrar y presionar el botón de obturación).

Todas las cámaras cuentan con un modo automático.

Con el modo automático la cámara ejecuta todas decisiones necesarias para que la fotografía luzca como la ven nuestros ojos (aproximadamente).

  • Mide la luz
  • Decide el enfoque
  • Acciona el flash si no tiene suficiente luz.
  • Regula los parámetros de exposición: tiempo de obturación, apertura del diafragma y sensibilidad ISO.

El modo automático es el corazón de las point & shoot (apuntar y disparar) y es la clave de la popularización en masa de la fotografía. Como vimos anteriormente, antes lograr que la fotografía tuviera una exposición adecuada ya era todo un reto. Gracias al modo automático no hace falta preocuparse de nada.

Debates

A pesar de lo conveniente de esta modalidad de disparo, muchos profesionales suelen insistir en usar la cámara siempre en modo Manual. Sin embargo esto no siempre es buena idea porque es como llevar un Ferrari a un embotellamiento de tráfico e insistir que es mejor la transmisión manual.

En una carrera, donde el piloto quiere tener el control absoluto de la potencia del motor esto es totalmente cierto, pero en el embotellamiento es algo innecesario y doloroso (habrá que ver cómo le queda el pie del embrague al conductor después de una hora en el tráfico).

Hay otra razón importante para usar el modo automático: Es usual que después de una sesión de fotos al usar el modo manual guardemos nuestra cámara porque terminó el trabajo del día. Vamos de regreso a casa cuando, de pronto, se nos presenta una escena increíble: sacamos la cámara, apuntamos y ¡click!

Al llegar a casa nos damos cuenta que la foto no sirve y perdimos lo oportunidad porque habíamos ajustado todo a la escena con la que estábamos trabajando, pero la foto que queríamos captar en la calle tenía condiciones totalmente distintas y la fotografía no sirvió. Es una buena práctica el dejar la cámara en el modo automático al finalizar una sesión de trabajo; así la cámara siempre estará lista para trabajar en cualquier condición de luz.

Desventajas

Pero no todo es maravilloso con el modo automático, y hay buenas razones por las cuales el fotógrafo profesional prefiere tomar el control manual.

Prioridad al tiempo de obturación. La cámara está programada para tomar ciertas decisiones. Por ejemplo, su prioridad es evitar que la fotografía salga vibrada (movida) o que el sujeto aparezca barrido. Hará los ajustes necesarios, pero si el fotógrafo no quiere el flash o busca un efecto con el tiempo de obturación, será imposible de lograr con el modo automático.

Otro problema importante es que la cámara querrá usar un tiempo de obturación mínimo para evitar vibrados y movidos. Además del flash (que a veces sí puede desconectarse en el modo automático) elegirá una sensibilidad ISO demasiado alta, lo que genera imágenes llenas de ruido digital.

Medición de la luz. Por otra parte, la medición de la luz también será un problema, pues la cámara siempre buscará una exposición promedio, y nuestra fotografía puede lucir como una imagen promedio. Además, en sujetos muy claros o muy obscuros tendremos resultados francamente extraños. Si la escena está en contraluz es una invitación al desastre.

El autoenfoque. Si estamos haciendo un plano en profundidad, la cámara decidirá en el modo automático que lo que nos interesa es el primer término (primer plano), pero tal vez lo que nos interesa enfocar es el segundo o tercer término (plano medio) o incluso el cuarto término (plano de fondo). Como la cámara le da prioridad al tamaño de los objetos y su cercanía, enfocará lo que tenga más cerca, pero no necesariamente lo que nos interesa.

El formato JPEG. Otro problema es que muchas cámaras utilizan un formato de archivo .JPEG en el modo automático, y para el profesional es mucho más conveniente usar un formato RAW que le ofrece mucho mayor control en la post-producción.

Conclusión

Los modos de exposición automática se han vuelto cada vez más inteligentes e incluso algunas cámaras cuentan con bases de datos internas que le permite detectar a la cámara si está ante un paisaje, un retrato, etcétera. De ahí vienen todos los términos “Smart Auto” “iA (intelligent auto”, etc., que forman parte del arsenal de argumentos de venta de los mercadologos.

De modo que el modo automático no hay que satanizarlo sino saber usarlo, pero también saber que tiene limitaciones importantes y que el fotógrafo debe conocerlas para saber a qué atenerse.

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Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP.

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

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Información legal: Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace la información legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

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