Tipos de Encuadre

Por Óscar Colorado Nates*

Existen diferentes posibilidad para encuadrar. Analizaremos cada una de ellas a lo largo de esta sección.

EL ENCUADRE HORIZONTAL

Los paisajes, tanto urbanos como rurales, son el tema ideal para un encuadre horizontal. © Óscar Colorado

El encuadre más natural es el horizontal. Esto ocurre por muchos motivos. El primero es que el arreglo de nuestros ojos es horizontal, nuestra mirada opera en forma binocular y horizontal.

Por otra parte el horizonte se encuentra en esta disposición y así también es interpretado por nuestro cerebro. Este es un tipo de encuadre que funciona muy bien para los paisajes.

Ahora bien, las cámaras mismas tienen de forma nativa este formato (a excepción de las cámaras cuyo encuadre tiene una proporción de 1:1).

El encuadre horizontal es el más fácil de leer, pues nuestros ojos tienden a viajar en forma horizontal. Una ventaja importante del encuadre horizontal es que al publicar se adapta mejor a una página doble (o double truck como se le conoce en el mundo editorial anglosajón).

Su desventaja principal es que resulta un poco simplista.  Muchas veces en fotografía buscaremos soluciones menos estáticas, orientando nuestras elecciones de modo que nuestra composición resulte más dinámica, intrigante e interesante.

EL ENCUADRE VERTICAL 

El encuadre vertical resulta más complejo de leer pues nuestros ojos buscan la comodidad horizontal. También es más complicado de diseñar por nuestra familiaridad con los arreglos horizontales.

Es un encuadre que se utiliza mucho en libros, revistas y publicaciones por ser el formato natural de la página.

El retrato es un formato ideal para el encuadre vertical. © Óscar Colorado

También es un encuadre que resulta muy afortunado para los retratos. Está tan vinculado a la fotografía de personas que incluso se le puede denominar también encuadre de retrato.

El encuadre vertical resulta más dinámico e inusual que el horizontal, de modo que puede resultar una forma interesante de abordar un tema muy trillado.

EL ENCUADRE HOLANDÉS 

A este tipo de encuadre se le llama también plano holandés pero le denominamos encuadre holandés para no confundirnos al estudiar Planos y Ángulos.

El encuadre holandés consiste en inclinar lateralmente la cámara en un ángulo, normalmente de 45º (aunque la orientación no requiere ser matemáticamente exacta).

El nombre se origina con el cine expresionista alemán. Los cinefotógrafos teutones utilizaban este tipo de encuadre en atmósferas complejas y todavía hoy se usa mucho en cine de ciencia ficción y de horror, tal como lo veremos más adelante.

La denominación proviene de un error: en inglés se le llama dutch angle, pero la referencia proviene del cine alemán (deutsche significa alemán) y por una deformación la palabra deutsche (alemán) se convirtió en dutch (holandés). En español también se le conoce como plano aberrante y en inglés otra denominación es canted shot.

El encuadre holandés es tan dinámico que es importante no abusar de él, pues puede convertirse en un recurso un tanto efectista. Cuando se usa de manera inteligente, puede ofrecer una alternativa muy útil para crear una imagen muy dinámica.

La fotografía de la izquierda ya es una solución un tanto dinámica por el uso del color, el arreglo vetical y las propias geometrías de la escena. Al intentar un encuadre holandés se puede percibir un cierto abuso en el recurso. © Óscar Colorado

EL ENCUADRE PANORÁMICO

En cinefotografía también se le conoce como gran plano general. Es un formato alargado que ofrece una amplia vista y funciona como una buena introducción a un espacio geográfico.

En fotografía fija, el encuadre panorámico puede ofrecer una experiencia de inmersión del observador, sobre todo al observar impresiones de gran formato. Sin embargo es difícil encontrar una armonía entre llenar el cuadro e incluir formas superfluas. Lorenzo Armendáriz o Eniac Martínez son dos fotógrafos mexicanos contemporáneos que emplean el formato panorámico con maestría.

EL ENCUADRE NATURAL

Esta técnica de encuadre funciona muy bien para dirigir la mirada del observador hacia el centro de interés. Implica incluir un marco interior dentro del encuadre. Por eso también se le conoce como cuadro dentro del cuadro (en inglés frame within a frame). No hay que confundir un cuadro dentro de un cuadro al hecho de fotografiar una pintura u otra fotografía.

Esta técnica de composición resulta muy efectiva porque, además, genera una sensación de profundidad muy agradable a la vista.

Aunque es visto por algunos autores como una técnica ligeramente efectista o un recurso facilón para obtener una fotografía llamativa, es (como en el caso del encuadre holandés) una técnica que al ser usada con prudencia puede lograr resultados estupendos.

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Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP.

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

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Información legal: Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace la información legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

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